sábado, 26 de mayo de 2018

Universidades fachada

Los crímenes de cuello blanco alrededor de la educación nos pueden robar el futuro si no se actúa pronto. 

Una joven pastusa, la mejor estudiante de su colegio en Cucunubá, viaja a Bogotá llena de ilusión en búsqueda de un futuro. Mi madre, con su gran corazón, le da trabajo a pesar de su juventud e inexperiencia. La joven quería aprender y ser una profesional, la primera de su familia. Debería ser 1993. Por cosas de la vida tuve que buscarla en su salón de clase en el Instituto Heisenberg. La clase de cómputo que tomaban en aquel entonces era en Wordstar… que fue revolucionaria en 1982 y su última versión fue en 1992. ¿Cuántas mujeres han ahorrado con las uñas para descubrir después que les robaron su tiempo y su dinero?

Una secretaria de la Universidad de los Andes, unos años antes, me pide ayuda en su tarea de econometría. A partir de unos datos en una matriz de Excel debe realizar la estimación de los parámetros de una regresión lineal. Le trato de explicar que debe invertir la matriz y que es un procedimiento algo engorroso y ella dice que eso no es necesario. Entonces, me muestra sus notas de clase que dicen que el profesor explica que invertir la matriz no era necesario. Me quedé sin palabras.

Las historias sobre personas que aprenden mal o no aprenden son muchas y frecuentes. Mi experiencia en el sector público me ha permitido conocer cientos de funcionarios que, siendo inteligentes, carecen de conocimientos básicos como calcular un porcentaje. La proliferación de títulos se volvió un rito para justificar aumentos salariales y el sistema educativo convalida esos supermercados de diplomas.

La educación se volvió rentable para una cantidad de vivos sin escrúpulos. Nadie sabe en realidad qué tan malos son los programas y sus profesores. Ni si quiera en medicina hay garantías de que los graduados sepan algo de lo que hablan. La educación como bien intangible es difícil de supervisar o garantizar, depende de múltiples actores. El consumidor puede durar años sin enterarse que lo han estafado. Y la educación como negocio privado con ánimo de lucro, en sociedades sin severas sanciones sociales que obliguen a autorregularse, puede engañar a la sociedad impunemente por años.

Ante la carencia de un verdadero servicio civil, donde el mérito importe, el sector público nacional y local es el receptor de los graduados de menor calidad. Se ha creado un negocio cuya rentabilidad marginal depende de atraer jóvenes para aumentar el número de matrícula y contar con suficientes salones grandes para que la hora cátedra salga barata. Los profesores no tienen que rendir cuentas, la calidad se sacrifica y se maximiza la caja.

El supuesto de la Ley 30 de que la competencia depuraba las universidades malas estaba equivocado. Mucha gente estudia donde puede pagar, no donde quiere. La proliferación de universidades de políticos, magistrados y narcos debería prender luces de alarma.

En Chile, cuando los jóvenes tomaron conciencia de la estafa de la que eran víctimas, el país se paralizó. Allá el negocio era inmobiliario: tierra y edificios que se le arriendan a la universidad para que se vea atractiva para los jóvenes. Esto elevaba la matrícula y el arrendamiento de los edificios de aulas se vuelve muy rentable. La crisis destapó los vínculos entre consejeros y empresas de sistemas, servicios de educación e inmobiliarias con las que se firmaban onerosos contratos.

En Colombia aparentemente las cabezas de la Universidad del Sinú se prestan para defraudar el sistema de salud con falsos pacientes de sida y hemofilia. Con un par de capturas el tema queda ahí. No se va al fondo. ¿Será que no se investigarán los otros contratos?, ¿el origen de los dineros de sus consejeros?, ¿sus otros negocios? ¿Será que los dineros del paramilitarismo han encontrado un refugio en la academia?

En Barranquilla, Ramsés Vargas ganaba como rector de la Universidad Autónoma del Caribe $164 millones mensuales; tiene activos en Estados Unidos por casi US$4 millones y cuando lo nombraron rector ya tenía fama de pillo. ¿Quién lo nombró? ¿Por qué lo nombraron? Y más interesante: ¿qué tarea tan oscura tenía que hacer para que le pagaran semejante fortuna y tuviera tanta seguridad? O, ¿era él quien controlaba la Universidad y se hacía nombrar a sí mismo?. Entonces, ¿de dónde sacó el capital para fundarla? Que estos entes educativos tengan filiales en Miami es aún más extraño y estos son solo dos ejemplos.

El sistema educativo hizo metástasis. ¿Será que el número de estudiantes está inflado para lavar activos? ¿Será que son uno de los eslabones de la corrupción como interventores alcahuetas o generadores de estudios técnicos que faciliten el direccionamiento de contratos? ¿Será que las nóminas de profesores de cátedra, que incluyen no pocos servidores públicos, son una forma de soborno a cuotas? Aparecen como catedráticos y, cuando se requiera, colaboran constructivamente con trámites, investigaciones, licencias, etc. Algo pasa, no es un tema menor y está en buena parte del país. A esos jóvenes estudiantes les están robando su futuro y de paso el nuestro.

viernes, 25 de mayo de 2018

Ahora los abogados tendrían que presentar su propio examen de Estado

Un proyecto, que está a punto de ser ley, establece que los graduados de derecho no podrán obtener su tarjeta profesional sin antes haber aprobado el examen. Tendrían que demostrar sus competencias y conocimientos adquiridos para ejercer. 

 
Ahora los abogados tendrían que presentar su propio examen de Estado 

Hace unos días fue aprobado en la Cámara de Representantes un proyecto de ley con el que se pretende implementar un examen de Estado especial para quienes aspiren a obtener la tarjeta profesional de abogado exigida para litigar. Esta iniciativa empezaría a ser implementada con los estudiantes que se matriculen a partir del momento en que quede sancionada la ley.

El examen estaría a cargo del Consejo Superior de la Judicatura y los egresados, además de presentarlo, deberán acreditar, en conjunto con los requisitos exigidos actualmente, la certificación de aprobación de este nuevo examen directamente o a través de una institución de educación superior que este catalogada como de alta calidad.

De igual forma, como dice el proyecto de ley, si el graduado no aprueba el examen, este podrá presentarlo en las siguientes convocatorias hasta tanto obtenga el porcentaje mínimo exigido.

“Para ser representante de una persona natural o jurídica, para cualquier trámite que requiera un abogado, será necesario contar con la tarjeta profesional, que solo se otorgará a quienes hayan aprobado el examen”, dicta la iniciativa que aún debe pasar por conciliación en las dos cámaras legislativas y posteriormente ser sancionada por presidencia.

El proyecto, que es liderado por los congresistas Germán Varón, Angélica Lozano, Germán Navas Talero, Carlos Abraham Jiménez, Jhon Eduardo Molina y Rodrigo Lara Restrepo pretende garantizar la aptitudes que requiere la profesión en cuanto a su responsabilidad social. "En la medida en que su práctica entraña un riesgo social, el Estado tiene la responsabilidad de garantizar la idoneidad del ejercicio, máxime si se tienen en cuenta las estadísticas de la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura sobre los abogados sancionados por faltas contra la ética profesional, muchas veces ocasionadas por vacíos en su formación".

Navas aseguró que “uno de los problemas más graves del país es, precisamente, la debilidad de su sistema judicial, derivado en buena medida por la pésima preparación por parte de quienes están egresando de las Facultades de Derecho del país. No hay que olvidar que jueces y fiscales también son abogados, y las faltas que estas personas cometen, muchas veces, son ocasionadas por vacíos en su formación”.

Es así como con esta norma se busca la verificación de los conocimientos y competencias mínimas de los egresados de derecho de las instituciones del país para evitar que en su ejercicio afecten los derechos de los ciudadanos.

jueves, 24 de mayo de 2018

Por qué a la mayoría de los niños les fascinan los dinosaurios

Si habla con un niño de unos 5 años, muy probablemente sabrá más acerca de los dinosaurios que usted. Conocen sus nombres, qué comen, cuando miden y muchos otros detalles. ¿Pero de dónde surge la extraña fascinación de los niños por estas bestias prehistóricas? 

Por qué a la mayoría de los niños les fascinan los dinosaurios Foto: Getty Images vía BBC 

Mucho antes de que aparecieran los humanos, los dinosaurios merodeaban por el planeta.

Eran los amos indiscutidos de la Tierra hasta que, hace 66 millones de años, un asteroide impactó la Tierra y los borró del mapa.

Pero aunque ya ha pasado mucho tiempo de esta historia, niños en el mundo entero continúan fascinados con estos animales.

Las exhibiciones de dinosaurios suelen ser las más exitosas en los museos de ciencias naturales y películas como Godzilla o"Parque jurásico" continúan generando ingresos millonarios para sus creadores.

¿Cuál es el secreto de estos reptiles para continuar generando tanto interés, sobre todo en los niños, pero también en los adultos?

Terror bajo control

"A todos nos fascinan los malos y los dinosaurios eran los malos de la prehistoria", le dice a la BBC el biólogo evolutivo Ben Garrod, que aprovecha la pasión de los niños en los dinosaurios para hacer que se interesen en la ciencia.

Laverne Antrobus, psicóloga infantil y educativa, recuerda esa "curiosa mezcla de terror y excitación que todos sentimos en torno a los dinosaurios".
"A todos nos fascinan los malos, y los dinosaurios eran los malos de la prehistoria" Ben Garrod, biólogo evolutivo

Brindan una sensación de seguridad, sostiene Antrobus, porque "si bien uno puede sentir terror frente a ellos, uno sabe que ya no existen".

"Jugando o leyendo sobre ellos puedes hacerte una idea de cómo pudo ser la vida antes e imaginarte cómo hubiera sido vivir a su lado".

"Puedes jugar con esas ideas sin necesidad de experimentarlo en la realidad".

Autoridad

Muchos niños no solo se saben sus complicados nombres de memoria —tiranosaurio, diplodocus, estegosaurio, triceratops, por mencionar solo algunos—sino que también conocen sus hábitos alimenticios, adaptaciones y están al tanto de descubrimientos de nuevos fósiles.

Los psicólogos llaman a esto interés intenso enfocado en la adquisición de conocimiento en un dominio específico.

Esta obsesión por los dinosaurios, sostienen, pueden ayudar al niño a desarrollar la capacidad para procesar información, la persistencia y la confianza en sí mismos.

"De forma consciente o inconsciente, los padres y adultos contribuyen a este maravilloso mundo en el que los niños son los expertos", señala Antrobus.

Saben tanto sobre ellos —si son carnívoros o herbívoros, por ejemplo— que tienen la sensación de estar en un"mundo de adultos", agrega la psicóloga.

"Estos son los primeros momentos en que los niños sienten su autoridad y esta es una sensación muy poderosa".

Criaturas reales del pasado

La devoción por estos animales tiende a desarrollarse entre los 3 y los 6 años, y luego se desvanece.

Según cuenta Antrobus, siempre que ella le ofrece a un grupo de niños una caja repleta de juguetes para jugar, los dinosaurios son los que más llaman la atención.
"De forma consciente o inconsciente, los padres y adultos contribuyen a este maravilloso mundo en que los niños son los expertos" Laverne Antrobus, psicóloga infantil.

"No me sorprende que elijan a los dinosaurios. Son enormes, tienen una forma torpe... abren la puerta para hablar sobre muchas emociones, algunas de ellas muy poderosas".

Además, el hecho de "saber que existieron de verdad pero que ya no están más aquí, es en sí fascinante".

Quizás, en parte, acota Mary-Ann Ochota, antropóloga y presentadora de la BBC, "el interés que despiertan es que todavía se siguen descubriendo nuevos".

"Hasta el momento, se han encontrado más de 700 especies de dinosaurios extintos, y cada año, se encuentran cerca de 30 especies nuevas".

Gigante argentino

Una de esas nuevas especies es el Patagotitán, un dinosaurio tan largo como tres autobuses y tan pesado como un transbordador espacial, hallado en 2012 en Argentina.

Es la criatura terrestre más grande encontrada hasta la fecha.

"Recibimos el llamado de un campesino que vive en el centro de la Patagonia, y nos dijo que viniéramos a ver porque pensaban que tenían un hueso de dinosaurio en su campo", recuerda Diego Pol, paleontólogo argentino que forma parte del equipo que hizo el descubrimiento.

"Fuimos hasta allí y vimos que se trataba de la punta de un hueso de dinosaurio que se asomaba del suelo. Empezamos a cavar y vimos que era un solo hueso: un fémur. Y nos dimos cuenta de que era el hueso más grande que se haya encontrado (2,4 metros)".

El equipo encontró luego los huesos de la cadera, las costillas y otros huesos más.

El animal, de 37 metros de largo, cuatro patas y cuello largo, vivió hace 100 millones de años.

Amor perdurable

¿Pero hasta cuándo durará el interés y la atracción que sentimos por estos animales?

"Yo creo que nuestro amor por los dinosaurios será cada vez más grande", dice el biólogo Ben Garrod.

"Cuanto más sepamos sobre ellos, cuanto más los entendamos, más nos enamoraremos de ellos".

Diego Pol también cree que se trata de un amor perdurable.

"Es algo innato en la naturaleza humana. No es algo que desaparecerá fácilmente".

Antrobus coincide con los demás expertos.

"No creo que los niños vayan a perder su obsesión por los dinosaurios".

miércoles, 23 de mayo de 2018

Pasear con mi felino


Muchas personas quisieran que su felino disfrutara del aire libre, pero esta no siempre es una buena idea. ¿Cuándo sí y cuando no? 

Durante el periodo de socialización de los gatos, que va hasta las siete u ocho semanas de vida, es fundamental que la mascota tenga contacto con ruidos, personas y otros animales. Si este es el caso y las salidas siempre han estado asociadas con experiencias positivas, será más fácil que disfrute del paseo cuando sea mayor. Si por el contrario nunca lo sacaste, lo mejor es que reconsideres esta opción.

En segundo lugar, revisa el temperamento de tu gato. Si es miedoso o huraño es preferible proveerle mucho enriquecimiento ambiental dentro de casa y no obligarlo a tener una mala experiencia afuera. Si es más tranquilo, explorador o activo, podría ser un buen candidato para salir.

Aunque el temperamento de cada animal no está dictado por su raza, esta sí nos da pistas de su carácter. Por ejemplo, el siamés y el bengalí son conocidos por ser gatos activos, mientras que el angora y el persa son más tranquilos y prefieren permanecer en un espacio interior. Al maine coon le gusta la calle, aunque es perezoso; el sphinx prefiere estar donde su dueño esté, y los criollos, generalmente más activos e intrépidos, dependen de sus experiencias anteriores a la hora de disfrutar o no de una salida.

Si tienes un gatito y quieres acostumbrarlo a salir desde pequeño, hazlo con todas las medidas de seguridad: usa siempre un arnés y una correa, ponle una medalla de identificación, ten sus vacunas al día y desparasítalo. Si aún no tiene todas las vacunas, sácalo en un morral diseñado para gatos o en un guacal de tela para que empiece a conocer el mundo. Bajo ninguna razón recomiendo dejarlo salir solo, pues podría ser víctima de maltrato, contagiarse de enfermedades mortales o perderse.

martes, 22 de mayo de 2018

Conozca qué tipo de comida debe dar a su mascota durante los primeros meses de vida

Tanto para gatos como perros es necesario comida especial que ayude al crecimiento óseo y supla sus necesidades energéticas 

Antes de llevar una nueva mascota a casa debe tener en cuenta que las necesidades nutricionales son muy diferentes de acuerdo con la edad del animal. Tener un cachorro o un gatito es una adición emocionante a la familia, pero también representa un reto y una responsabilidad grande, pues la alimentación en sus primeros meses es importante para crecimiento saludable. 

En el caso de los perros, Pet Food Institute indicó que debido al tamaño del estómago de un cachorro, es necesario que las comidas sean pequeñas pero frecuentes durante el día. Una vez que su mascota alcanza 80% de su crecimiento proyectado, es seguro cambiar de alimento para cachorros a uno para adultos. 

Un elemento a tener en cuenta al momento de elegir la comida es la etapa de vida apropiada en el empaque del producto. Los alimentos “puppy” o para cachorros cuentan con las vitaminas y nutrientes necesarios para el desarrollo del perro. 

“A no ser que un veterinario lo aconseje, no le dé comida de cachorro a su mascota adulta. Los cachorros requieren más energía para sus cuerpos en crecimiento. Su comida es más alta en calorías y, cuando se les alimenta con la de perros adultos, puede aumentar la probabilidad de una mala nutrición y deficiencias de vitaminas, minerales y proteínas, entre otras sustancias necesarias para el desarrollo del cachorro”, asegura Carlos Cifuentes, veterinario de Pet Food Institute. 

Ahora bien, para los gatitos, los cuales nacen sin dientes y con un sistema digestivo poco desarrollado, necesitan leche de la mamá en las primeras semanas, sin ningún alimento adicional. A partir de la cuarta semana se pueden empezar a acostumbrar a comida, pero esta debe estar remojada y revuelta hasta que quede con una textura muy blanda. 

“Un alimento exclusivo para cachorros aportará beneficios en cuanto al desarrollo de todos los órganos del cuerpo del gatito, incluyendo la función del sistema inmune, así evitamos las probabilidades de enfermar”, puntualizó Cifuentes. 

Al elegir la comida para su felino, esta debe tener grasas, proteínas y una cantidad alta de calcio que les brinda una mejor formación de su esqueleto. 

lunes, 21 de mayo de 2018

Quién es Daniel Ek, el niño prodigio que revolucionó la industria de la música

Quién es Daniel Ek, el niño prodigio que revolucionó la industria de la música con Spotify y se convirtió en multimillonario

A los 13 años tuvo sus primeros clientes y a los 23 manejaba un Ferrari Modena, hasta que un día se cansó de todo. Se fue a vivir a una cabaña y en medio de la soledad, se le ocurrió una gran idea.

 
Daniel Ek comenzó a desarrollar sitios web a los 13 años. (Getty Images) 

Con 35 años, el sueco Daniel Ek se convirtió en multimillonario luego que su empresa saliera a la bolsa este martes y alcanzara una capitalización de mercado de $26.600 millones de dólares.

Al cierre de Wall Street, el emprendedor había sumado a su fortuna personal $2.450 millones de dólares.

"Desde que tenía 4 años, mi vida ha girado en torno a la música y la tecnología", escribió Ek, fundador y CEO de Spotify, el mayor sistema de reproducción de música en línea.

El emprendedor vivía con su madre, su padrastro y su hermano menor Felix en Ragsved, un suburbio de Estocolmo. Su abuela fue una cantante de ópera y su esposo un pianista de jazz. Cuando estaba en el colegio le gustaba dedicar su tiempo a programar en el computador y en ocasiones a cantar y tocar guitarra.

Aprovechando su talento tecnológico, a los 13 años diseñaba sitios web en su habitación por los que cobraba entre $100 y $200 dólares.


En su debut en la bolsa, Spotify logró una capitalización de mercado de $26.600 millones de dólares. (Getty Images)

Un año después, hacía el mismo trabajo por $5.000 dólares y a los 18 años ya tenía a otros chicos trabajando para él. Se postuló a la carrera de Ingeniería en el KTH Royal Institute of Technology, pero desertó después de ocho semanas, cuando se dio cuenta que el primer año estaba lleno de teoría matemática y que en realidad lo que él quería era emprender un negocio.

Después de deambular por algunas firmas, se puso a trabajar en la agencia de publicidad online TradeDoubler y en poco tiempo su cuenta en el banco comenzó a crecer.

Era la época de las fiestas y la diversión. A sus 23 años, Ek tenía independencia financiera, un Ferrari Modena rojo y tarjetas vip para entrar a los clubes más exclusivos.

Pero de pronto se apagó la luz.

"Dormí afuera de sus oficinas"

"Me di cuenta que mis amigos no eran mis verdaderos amigos", dijo Ek en una entrevista con la revista The New Yorker.

Como si despertara de un sueño, el chico de Ragsved vendió su auto y su departamento en el centro de Estocolmo y se fue a vivir a una cabaña fuera de la ciudad.


Spotify es el mayor servicio de reproducción de música en línea del mundo. (Getty Images)

Después de un tiempo entró en contacto con Martin Lorentzon, a quien había conocido en su anterior trabajo, y juntos se pusieron a desarrollar una idea que terminaría convertida en Spotify.

"La industria musical estaba en el suelo", le dijo Ek al periódico The Guardian. "Literalmente dormí afuera de sus oficinas, regresando semana tras semana". Quienes lo conocen lo describen como un "prodigio de la computación", amante de la música, el fútbol y los videojuegos, con un semblante pacífico que, aparentemente, es muy difícil de alterar.

La aventura de Spotify

Ek y Martin Lorenzton fundaron la empresa en 2006 y lanzaron Spotify por primera vez en Europa en 2008.

Más tarde llevaron el servicio a Estados Unidos con el aporte de varios inversionistas, incluidos los pioneros de Napster, Sean Parker, y de Torrent, Ludvig Strigeus en 2011.

"Daniel tiene una paciencia estilo zen y una habilidad para que no le afecte la presión", dijo alguna vez Parker.

Era el inicio de un proyecto empresarial que redefiniría la manera en que escuchamos música. Muchos creyeron que era absolutamente descabellado entregar gratuitamente los catálogos de música a la gente.


En un solo día Ek sumó a su fortuna personal $2.450 millones de dólares. (Getty Images)

Una década después, la compañía opera en 61 países y cuenta con 159 millones de usuarios activos, de los cuales 71 millones pagan por una suscripción de unos $10 dólares al mes por escuchar música sin avisos comerciales.

Es el mayor servicio de streaming del planeta, pero a pesar de su éxito, aún no genera ganancias. Sus ingresos vienen del pago de suscripciones y de la publicidad que escuchan los que acceden gratuitamente al servicio.

Pero los altos costos que paga Spotify por licencias musicales, comisiones a los sellos y otros derechos de autor, no le han permitido hasta ahora, obtener utilidades, aunque la brecha se ha ido acortando.

Con la salida en bolsa y su multimillonaria capitalización, es probable que en el futuro la firma genere retornos, dicen los expertos del sector.

Ángel o villano

En todos estos años Spotify ha sido blanco de ataques por parte de algunos artistas que ven a la empresa como un enemigo que quiere perjudicarlos.

De hecho, la semana pasada la compañía fue demandada por Wixen Music, empresa que administra la música de Tom Petty, Neil Young, y otros artistas por un valor cercano a los $1.600 millones de dólares.


Su empresa ha sido demandada por varios artistas. (Getty Images)

Pero así como hay detractores, también existen artistas que apoyan a la compañía, como es el caso de Bruno Mars (que además cantó en su boda con Sofia Levander en 2016) o Ed Sheeran, que lo ha llamado un "pionero tecnológico".

A estas alturas del juego, Ek podría retirarse a vivir de sus ahorros e inversiones, pero como lo ha mostrado su corta trayectoria, seguramente tiene otros proyectos en mente.

domingo, 20 de mayo de 2018

El acoso sexual se combate con los jóvenes, pero hay mucho por hacer

Harvard consultó a más de tres mil jóvenes y halló una gran falta de sensibilidad al respecto. 


El estudio reveló que el 87% de las jóvenes entre 18 y 25 años encuestadas declaró haber recibido algún tipo de acoso durante sus vidas. 

El 2017 estuvo marcado por un imparable aumento de denuncias públicas por acoso y abuso sexual en universidades, en grandes empresas y en la industria del cine, ente otros ambientes. Se han organizado campañas para apoyar a las víctimas a denunciar, como la famosa #metoo, y de esta manera estos dos temas se han instalado en el centro de la discusión tanto en Estados Unidos, como en el resto mundo. 

En este contexto, el equipo de Making Caring Common de la Universidad de Harvard publicó el estudio ‘La conversación: cómo los adultos pueden promover entre los jóvenes tener relaciones saludables y prevenir la misoginia y el acoso sexual’. Un proyecto que ayuda a educadores y padres a criar niños cariñosos y responsables, y que pertenece al Harvard Graduate School of Education’s, donde trabajan académicos especialistas en educación. Se trata de un estudio que busca dar herramientas a los padres para guiar a sus hijos en formar y mantener relaciones de pareja saludables, y lidiar con la misoginia y el acoso sexual. 

Entre los principales hallazgos del estudio están que 87 por ciento de las encuestadas entre 18 y 25 años declaró haber recibido algún tipo de acoso durante sus vidas. Desde haber sido objeto de frases obscenas en la calle, hasta haber sido tocadas por un desconocido sin su consentimiento. La investigación también descubrió que la mayoría de los jóvenes están desensibilizados respecto a la misoginia y el acoso sexual (lo ven como una conducta normalizada), pero también que el 76 por ciento declaró no haber recibido información alguna de sus padres sobre ese tema.

Igual de grave es que el 70 por ciento de los jóvenes señala que nunca sus padres les hablaron sobre cómo desarrollar una relación romántica sana y madura, y aseguran que les hubiera gustado recibir información sobre esto. ¿Concretamente? La encuesta lo muestra claramente: cómo tener una relación madura, 38 por ciento; cómo lidiar correctamente con una ruptura, 36 por ciento; cómo evitar ser lastimado en una relación, 34 por ciento, o cómo comenzar una relación, 27 por ciento. 

El 70 por ciento de los jóvenes señala que nunca sus padres les hablaron sobre cómo desarrollar una relación romántica sana y madura 

“Como sociedad, no estamos preparando a los jóvenes para quizás lo más importante que harán en la vida: aprender cómo amar y desarrollar relaciones amorosas y sanas. En segundo lugar, la mayoría de los adultos parecen estar haciendo muy poco para prevenir o abordar eficazmente la misoginia generalizada y el acoso sexual entre adolescentes y adultos jóvenes”, sentencian en el prólogo del estudio los cuatro autores, liderados por Richard Weissbourd, psicólogo y académico de Harvard, y los coautores, Alison Cashin, máster en Periodismo y directora del proyecto Making Caring Common; Trisha Ross Anderson, máster en Educación, y Joseph McIntyre, máster en Desarrollo Humano y Psicología. Sexo casual y otros mitos

Desde su oficina en Harvard, por teléfono, Joseph McIntyre cuenta que junto con sus colegas testearon muchas versiones de la encuesta en diferentes colegios y universidades de Estados Unidos, llegando a más de tres mil jóvenes. Hicieron ‘focus groups’, entrevistas formales e informales, con adolescentes y jóvenes, y también hablaron con padres, profesores y entrenadores deportivos, pero la mayoría de los resultados que publicaron se centraron en una encuesta ‘online’ realizada a jóvenes entre 18 y 25 años a principios del año pasado. 

Uno de los primeros hallazgos fue el tema de lo que ellos llaman ‘hook-up culture’ o ‘cultura de sexo casual’, está completamente sobreestimada, ya que se presume que los jóvenes están mucho más inmersos en ella de lo que realmente están. 

“El mito de la ‘hook-up’ culture ha sido alimentado por una serie de factores diferentes, incluyendo representaciones distorsionadas de las relaciones de los jóvenes en los medios y la sexualización generalizada de las mujeres jóvenes en muchos aspectos de la cultura estadounidense”, dice una de las autoras del estudio, Alison Cashin. 

Una respuesta que llamó la atención respecto a este tema, y muy repetida, fue la siguiente: “La gente te hace sentir raro si no tienes sexo casual. Pero yo lo que quiero es tener una relación”. Según el estudio tanto los adultos como los adolescentes tienden a sobreestimar el porcentaje de jóvenes que están teniendo constantemente sexo casual, pues los resultados indicaron lo contrario: el 85 % de los jóvenes encuestados respondieron que preferían pasar tiempo con sus amigos o tener una relación seria, antes de tener sexo casual. Dos miradas equivocadas

Y los padres no están actuando de la forma más apropiada para romper estos mitos y presiones de grupo como se debiera, y que tantas distorsiones sobre las relaciones afectivas entre hombres y mujeres generan. 

“Muchos padres, preocupados de que sus hijos están teniendo sexo casual, tratan de prevenirlos con consejos equivocados como ‘el sexo es malo’, ‘no tengas citas’, o tratando de controlar su tiempo libre. Desde nuestra perspectiva, creemos que sería mejor que los padres pasaran más tiempo conversando con sus hijos sobre cómo tener respeto en las relaciones, porque lo que realmente es un problema es cómo los jóvenes se están comportando con las personas que ya conocen”, dice Joseph McIntyre. 

El estudio les preguntó directamente a los jóvenes: ¿Intervendrías si eres testigo de que una mujer es verbalmente acosada en la calle? La mayoría de las respuestas de los encuestados fueron negativas. Y algunas de las razones más repetidas fueron las siguientes: “Es algo común en nuestra sociedad”; “No cambiaría nada”; “La gente dice eso solo por divertirse”; “Las personas pueden decir lo que quieran, estamos en América”. 

¿Intervendrías si eres testigo de que una mujer es verbalmente acosada en la calle? La mayoría de las respuestas de los encuestados fueron negativas 

La investigación resalta que a través de las encuestas identificó una gran desensibilización por parte de los jóvenes respecto a la misoginia y el acoso sexual. Muchos consideran que es un fenómeno inflado, incluso algunos definieron que su moralidad y ética respecto a la sexualidad se resume simplemente en “no violar”. 

Una de las respuestas más elocuentes al respecto dice lo siguiente: “La mayoría de mis amigos en el colegio no tenían idea de lo que era acoso ni abuso sexual. Nosotros pensábamos que el abuso tenía que ver con algún tipo llevando forzadamente a una mujer a un callejón oscuro para violarla. Eso es lo único que sabíamos que no teníamos que hacer”.

Joseph McIntyre tiene su teoría sobre una de las razones por las que los jóvenes ven el acoso y la misoginia como conductas normales. “Creo –dice– que llevamos miles de años de cultura en la que estas conductas se han visto como algo aceptable. Ha sido endémico a la sociedad. Solo recientemente nos hemos comenzado cuestionar estas conductas, y hemos empezado a reconocer el problema. Creo que mucha gente se ha vuelto mucho más consciente sobre el gran problema del acoso sexual en los últimos seis meses, por el tema mediático y su impacto en las conciencias. Pero el estudio señala que las tasas de abuso sexual entre jóvenes han aumentado”, así que hay un gran trabajo por hacer con las nuevas generaciones. 

Y agrega: “Creo que una cosa que pasa, y que tampoco ayuda, es que algunas mujeres jóvenes también contribuyen a perpetuar una cultura en la que esto es visto como aceptable, y le dicen a sus amigos que ese es el tipo de comportamiento esperado de los hombres. Aunque debo subrayar que esto es algo que los hombres les hacen a las mujeres, principalmente”.

“En parte –concluye McIntyre– tiene que ver con que los jóvenes hombres están actuando con base en sus deseos, sin tener nada de compasión o empatía por las otras personas, sin considerar cómo la otra persona se siente”. La tarea pendiente

Como se indicaba más arriba, la ausencia de los padres tanto en el tema amoroso y/o de relaciones de pareja, como en el de cómo evitar tener comportamientos de acoso hacia otras personas, es clave.

Y al respecto, Richard Weissbourd, explica por qué algunos padres pueden preferir mantenerse al margen al momento de aconsejar emocionalmente a sus hijos: “Muchos padres no saben cómo intervenir, o no se sienten confiados para hacerlo. No tienen la seguridad, porque sienten que ellos mismos no han sido exitosos en sus relaciones amorosas; pero los padres con fracasos en sus relaciones, si son reflexivos, pueden traspasar a sus hijos mucha sabiduría al respecto”. 

Sobre por qué casi ningún padre aborda el tema del acoso y abuso sexual con sus hijos, Joseph McIntyre dice que es un tema que muchos de ellos prefieren omitir y que dentro de un gran abanico de razones que explican esta ‘elección’ también está el problema de que la mayoría de los “padres prefieren pensar que esto jamás les va a pasar a sus hijos o, porque simplemente no quieren creer que su hijo pueda ser capaz de hacer algo así”.

Por su parte, los jóvenes y adolescentes viven su propia disyuntiva. “Cuando les presentamos a los jóvenes escenarios que creíamos que indicarían ejemplos de misoginia o acoso sexual, obtuvimos también respuestas muy profundas. Los jóvenes pueden reconocer la conducta como mala, como hiriente, y la sensación de que deberían hacer algo, pero después sienten el conflicto sobre lo que realmente podrían hacer, especialmente cuando esa conducta recibe aprobación de sus pares”, señala Joseph McIntyre. 

Y ese es precisamente el círculo vicioso que hay que romper y dónde según el estudio de la gente de Harvard, los padres, la casa, juega un rol fundamental.